La Celestina: pasiones, magia y muerte entre la Edad Media y el Renacimiento


La Celestina es uno de nuestros grandes clásicos, tan popular, tan leído y tan conocido que incluso ha pasado a formar parte de nuestra lengua (supongo que todo@s sabéis qué es "ser una celestina" o "andar de celestina entre fulanito y menganita"). Y como casi todos los grandes clásicos, es una obra difícil de clasificar e incluso de etiquetar, por originialidad y singularidad dentro de la literatura de su época.

Apareció publicada por primera vez el último año del siglo XV, 1499, firmada por un tal Fernando de Rojas, que hoy sabemos que era un judío converso y que ya entonces explicaba que él se enconntró el AUTO I (hasta donde sabemos, de autor anónimo) y quiso continuarlo. La obra se titulaba "Comedia de Calisto y Melibea" y constaba de 16 actos. Pero pronto el autor se vio obligado a cambiar el título, porque un libro en el que aparecen personajes nobles y lleno de muertes no entraba dentro de los cánones de la Comedia clásica.  Pero tampoco era Tragedia (estaba muy lejos de ser heroica, y en ella tenían un papel fundamental prostitutas, criados, fanfarrones y hasta una hechicera). Así que Fernando de Rojas decidió llamarla "Tragicomedia" y le añadió cinco actos que prolongaban un poco la trama.

Ya en el siglo XVI se cuela Celestina en el título (la obra se publicaba como "Tragicomeida de Calisto y Melibea y la puta vieja Celestina"), y pronto terminaría desterrando de él a la pareja de amantes, mucho más sosos y menos sugestivos que la vieja alcahueta para los lectores, que fueron los que finalmente terminaron por decidir el título con el que hoy todos conocemostodos :"La Celestina".

La historia se enraiza dentro de la tradición medieval, y del mundo de la Edad Media toma sus  ingredientes fundamentales: un enamorado cortés (apasionado, obsesivo, que sufre y diviniza a su amada), una dama desdeñosa y sin piedad.... y una vieja alcahueta que, como la Trotaconventos del Arcipreste de Hita, puede ayudar al enamorado a conseguir los favores de la dama. Partiendo de tan poco originales ingredientes, Fernando de Rojas va mucho más alllà: los individualiza, les crea una personalidad propia y compleja. Calisto es bobo, ridículo y egoísta; Melibea, enérgica y decidida, muy lejos de la mujer pasiva típica de la literatura medieval; y Celestina... ah, Celestina . Es astuta, elocuente y peligrosa. Maneja a los demás utilizando su inteligencia, su conocimiento del alma humana y sus debilidades, y,sobre todo, la palabra, el lenguaje, con el que teje una red en la que todos acaban cayendo para que ella pueda satisfacer la única pasión que la edad le ha dejado: la codicia, el amor al dinero, que terminará destuyéndola. Y es que todos los personajes terminan destruidos por sus propias pasiones, que son su motivación y su punto débil.

Y además, en la obra encontramos, junto a elementos muy muy medievales (el supuesto propósito didáctico y moralizador de su autor, el tópico de fortuna, el tipo de sociedad que refleja y critica, aunque sea en crisis) otros que anuncian ya los nuevos tiempos a punto de eclosionar con el Renacimiento: la influencia del Humanismo italiano, tópicos como el Carpe Diem o esa visión de una vida terrena que termina con la muerte, tras la que no se atisba ni la eternidad ni la salvación ni la condena. Una visión todavía pesimista, de personajes encerrados en ellos mismos, entregados a unas pasiones que los dominan y que les llevarán a ese punto final que es la muerte, a la que solo sobreviven los vivos, conscientes de vivir en un valle de lágrimas, como proclama Pleberio, ese padre también sorprendente, cariñoso y afable, que transmite la visión desolada que seguramente es la del propio Rojas.

Así que espero que a pesar de las dificultades (que más de cinco siglos se notan en el lenguaje y en muchos otros detalles) espero que podáis acercaros a este clásico universal y lleno de matices que no deja de plantear temas (el materialismo; el egoísmo; las dificultades de comunicación; la fuerza y el peligro de las pasiones; lo ciego e insensato del amor; el poder destructor del tiempo; la fragilidad, a veces absurda, de la vida humana; la hipocresía de las distinciones sociales....) que no han perdido ni un ápice de actualidad.

Aquí tenéis la presentación para ayudaros a ello. Pero en los próxims días os dejaré algún material más.
La Celestina
n.

2 comentarios:

Antonio - LenguaBovalar dijo...

Gracias, Teresa, por el artículo. Nos ha venido muy bien para la clase de 1º de Bachiller (Antonio Solano)

Teresa L dijo...

¡Me alegro muchísimo! Muchas gracias a vosotros por entrar y comentar. Un abrazo

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